Dividiendo la Nación | Domingo, 7 de junio de 2020
7 de junio de 2020 · Pastor Miles DeBenedictis
En esta enseñanza
Esta enseñanza recorre Deuteronomio 3, donde Moisés relata las victorias de Israel al este del Jordán y la división de la tierra entre las tribus, antes de que se le dijera que él mismo no entraría en la Tierra Prometida. Llama a los creyentes a fijar su corazón y su mente en la fidelidad de Dios en lugar de en las decepciones y divisiones del mundo.
- Moisés vuelve a contar la historia de Israel para que una nueva generación recuerde la fidelidad de Dios mientras se preparan para entrar a la tierra.
- Dios permanece fiel a Sus promesas aun cuando Sus siervos, como Moisés, enfrentan consecuencias por sus fallas.
- La conquista y división de la tierra al este del Jordán demuestran la provisión de Dios y su cuidado ordenado para con Su pueblo.
- La súplica de Moisés para entrar a la tierra es denegada, pero aun así Dios le da una visión de ella y un sucesor en Josué.
- Los creyentes son llamados a poner su corazón y su mente en las cosas de Dios en lugar de en la contienda y división que los rodea.
Jehová nuestro Dios nos habló en Horeb, diciendo: Ya habéis estado bastante tiempo en este monte... Mirad, yo he entregado la tierra en vuestra presencia; entrad y poseed la tierra que Jehová juró a vuestros padres. (cf. Deuteronomio)
Moisés mira hacia atrás a la fidelidad de Dios y hacia adelante a una tierra que verá pero nunca entrará.
Recordando la Historia
Al llegar a , Moisés está en medio de relatar el camino de Israel para una nueva generación. Estas son historias que tienen que ver con nosotros tanto como con ellos. Moisés usa el pasado —las batallas peleadas, las victorias ganadas, los fracasos soportados— para enseñar al pueblo quiénes son ellos y quién es su Dios. Todo el propósito de volver a contar la historia es que el pueblo recuerde y no olvide la fidelidad de Jehová.
Esta es una generación que no estuvo de pie al pie del monte. No fueron ellos los que se negaron a entrar. Moisés relata el pasado para que la generación presente confíe en Dios para el futuro. La historia continúa la escalada de todo lo que hemos visto, y nos muestra lo que Dios está haciendo entre Su pueblo de principio a fin.
Los Hermanos y la Tierra
Se nos habla de los hermanos —las tribus que recibirían su herencia. Moisés recuerda las conquistas al este del Jordán, la derrota de los reyes y las ciudades tomadas. La tierra es examinada y descrita, entregada al pueblo como herencia. El cuidado de Dios aquí es ordenado y específico. Él no simplemente entrega al pueblo una bendición; Él provee, Él divide, y Él los establece.
Recordemos que Jehová le dijo a Abraham: "En ti serán benditas todas las familias de la tierra." Esa promesa continúa hacia esta generación. La bendición de Jehová llega al pueblo mientras confían en Él y entran a poseer lo que Él ha puesto delante de ellos.
La Fidelidad de Dios a Través del Fracaso Humano
Estas son las historias de las cuales Dios quiere que aprendamos. El castigo del pasado —la incredulidad, la rebelión— permanece como parte del registro. Dios no borra los fracasos de Israel de la historia. Sin embargo, Su fidelidad persiste. Él obra a través de los fracasos de Su pueblo, y hace avanzar la historia.
Este es uno de los grandes temas aquí: aun donde ha habido desobediencia, Dios permanece fiel a Su palabra. La tierra prometida espera al otro lado del Jordán, y Dios está llevando a Su pueblo hacia ella. Él es la fortaleza de los débiles, Aquel que lleva al pueblo que no podía llevarse a sí mismo.
La Súplica de Moisés es Denegada
Luego viene uno de los momentos más conmovedores del capítulo. Moisés le ruega a Jehová que le permita cruzar y ver la buena tierra más allá del Jordán. Pero la última palabra de Jehová a Moisés sobre esto es que no cruzaría. Debido a su fracaso anterior, Moisés no pondría pie en la Tierra Prometida. Ninguna cantidad de súplica lo cambiaría.
Esto es difícil. Moisés había guiado al pueblo fielmente, y sin embargo había una consecuencia que tenía que soportar. El corazón de acero aquí es el corazón que debe aceptar el juicio justo de Dios sin amargura. Moisés había intentado la oración; había intentado suplicar. Y la respuesta permaneció la misma.
Una Visión y un Sucesor
Sin embargo, Dios no deja a Moisés sin gracia. Jehová le dice que suba a la cumbre del Pisga y mire —al occidente, al norte, al sur y al oriente— y que vea la tierra con sus propios ojos, aunque no entrará en ella. Dios le da a Moisés la visión de la herencia.
Y Dios provee para el futuro. Le manda a Moisés encargar a Josué, animarlo y fortalecerlo, porque Josué pasaría y guiaría al pueblo a poseer la tierra. La obra continuaría. Los propósitos de Dios no están atados a ningún siervo en particular; la historia continúa, y el pueblo no es abandonado.
Poniendo Nuestro Corazón en las Cosas de Dios
Este es un pasaje que creo que la gente conoce bastante bien, pero no siempre se detiene a considerar. Hay mucho en nuestro mundo en este momento que nos jala —división, conflicto, contienda en la nación, angustia por todos lados. Apaguen el periódico por un momento y consideren lo que es esencial.
El apóstol nos recuerda: poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Pongan su corazón y su mente en la fidelidad de Dios. El mundo está lleno de división y problemas, pero nuestra confianza no está en el mundo. Está en el Dios que cumple Sus promesas, que carga a Su pueblo, que da la visión aun cuando el camino es difícil, y que provee un camino hacia adelante.
Así que entreguen su corazón y su mente a Él. Fijen sus ojos en Su fidelidad y Su gracia. Sea lo que sea que el mundo esté haciendo alrededor de nosotros, Jehová nuestro Dios es fiel, y Él traerá a Su pueblo.
Oración de Cierre
Señor Jesucristo, te damos gracias. Padre, recibimos Tu gracia. Ayúdanos a poner nuestro corazón y nuestra mente en las cosas que son de arriba, en Tu fidelidad y Tus promesas, aun en medio de un mundo dividido y turbado. Confiamos en Ti, y te entregamos nuestro corazón y nuestra mente. En el nombre de Jesús, amén.
Traducción al español asistida por IA. El texto bíblico citado es Reina-Valera 1960 (RVR1960).